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Visiones epicureas de la vida moderna vol. 2

Hoy he sentido uno de los mas impotentes sentimientos del ser humano, la sensacion que provoca el desconocimiento.

En si, el desconocimiento no es mas que felicidad para el desinformado y angustia para el curioso, no hay peor cosa que no poder satisfacer un deseo primordial como el ansia de saber.

Reside, bajo mi punto de vista, en la sensacion de agradable poder que da la informacion fresca que podemos asemejar al hecho de poseer un objeto raro y precioso. La informacion es poder, de eso no tenemos duda, pero el desinformado no es subyugado en ningun caso por el poseedor de dicho conocimiento exclusivo, sino que tiene varias formas de saciarse mediante especulaciones o invenciones desarrollando teorias propias.

Ademas la informacion que se precisa para descansar y sentirse pleno de nuevo es especifica, concreta y dedicada, ya que una informacion no contrastada o veraz no satisface sino que turba y desconcierta mas que el estado de desinformacion inicial.

Una vez conseguido nuestro proposito y habiendo sido debidamente informados, no sin antes comprovar por nuestros propios medios la noticia dependiendo del grado de disponibilidad o credibilidad de las fuentes, sintiendonos embriagados de poder guardamos o compartimos segun el arquetipo personal al que pertenezcamos, pero desde una posicion siempre superior y con aires de seguridad.

Si la noticia es personal, privativa o de uso intimo, sea relevante o no, tendemos a sentirnos mas desconcertados frente a la desinformacion y aliviados pero temerosos frente al acto de conocer la respuesta, tendemos a tomar con cautela cualquier noticia aun siendo contrastada y nos sobreviene una sensacion de continuidad de incertidumbre o de tipo conspirativo segun la naturaleza de la informacion i su informante.

Asi pues concluyo con la idea no tanto de informar sino de comentar una apreciacion personal.