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Visiones epicureas de la vida moderna vol. 1

Uno de los principios de ser epicureista es que de vez en cuando hay una especie de verdad absoluta que te sobreviene tornando la obviedad mas aplastante en una especie de pilar de nuestra consciencia hciendo que todo ese instante de lucidez se convierta en una masa compacta de materia gris que piensa al 100% de sus capacidades neuronales. Es por ello que un epicureista no puede hacer caso omiso a esa reveladora verdad fruto de la razon, la asimila, procesa, comprende y sobretodo la comparte con el mundo haciendo del egoismo mas basico una arte por pocos entendidos.

Dicho todo esto y esperando que se haya comprendido un poco mas a los epicureistas, paso a compartir mi revelacion con vosotros:


"El hombre moderno no caza, hace cola"


Si bien algunos trogloditas urbanos aun van por ahi de caza, y eximiendo a ciertos ambitos rurales en los que la matanza de animales es necesidad u oficio, es de reconocer que ya los cabezas de familia no van mas alla de un supermercado o mercado municipal en busca de sus viveres, haciendo que el hecho de comer algo en cada comida ya no sea un acto de dicha y gratitud, sino un formalismo, en muchos casos de indole social, que nos preocupa mas que nos satisface.